Por Paula Daporta
El próximo
lunes 28 de Mayo en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) se da
inicio a un nuevo momento dentro del Programa Ancestras, con la puesta en
marcha del Curso Taller de Género y Edad para Mujeres Mayores. Mónica Navarro, responsable del
Programa y Directora de la Especialización
en Intervención y Gestión Gerontológica, nos cuenta cómo el devenir de su
trayectoria la invita a pensar como espacio poco transitado dentro del
feminismo las variables edad y género y cómo desde un marco académico se
empiezan a tejer nuevas tramas para pensar y habitar desde lo territorial la
vejez siendo mujer.
¿Cómo
te definirías?
Si me tengo
que definir soy una vieja de 55 años,
madre de tres jóvenes estudiantes. Tengo varios empleos y vengo luchándola para
encontrar espacios donde poder transmitir este mensaje, que siento que he ido
construyendo a lo largo de los años sobre la desigualdades de género y edad, no
como cuestiones separadas sino como dos categorías en intersección.
Feminista
inorgánica, ya que no tengo un espacio de militancia dentro del feminismo pero
circulo buscando mi lugar o tratar de armarlo. Circulo, escucho, participo.
Militante a favor del aborto legal seguro y gratuito.
Digo que
milito a las viejas, en el sentido de
que quiero darles voz a las mujeres que están en el último lugar cuando
pensamos el feminismo. Esta es una trayectoria que lleva tiempo. Este año
cumplo 30 años trabajando vejez. Ingresé hace 30 años en dos cátedras una de
vejez y otra que se llamaba algo así como “problemática de la mujer” en la
carrera de Trabajo Social de la Universidad de Lujan y desde entonces me vi en
condiciones de empezar a formarme y a trabajar con el enfoque de género y edad.
Siento que encontré un espacio donde poder decir lo que me interesa, que es
esto que estamos construyendo desde el 2010 en la UNTREF.
¿Cómo
podemos pensar la vejez en términos generales hoy en día?
Desde hace un
tiempo estamos en una transición demográfica, es decir formamos parte de lo
que los demógrafos consideran país envejecido, porque tenemos más del 7
% de personas mayores. En realidad superamos el 10% de mayores de 65 años. Eso
genera una transformación en toda la sociedad, lo que se traduce en un desafío
de vivir todos juntos con personas de todas la edades. En un momento que
precisamente está cambiando la forma de representación de esos grupos de edad.
Es decir están naciendo menos niños. Sobre todo en los países desarrollados y
algunos en vías de desarrollo como el nuestro. Por más crisis que tengamos,
estadísticamente se nos destaca el grupo de mayores porque tenemos menos
nacimiento y las personas viven más años.
¿Cómo
se cruzan en este marco, las variables género y edad?
Un dato
importante es que aunque nacen más varones las que llegan a más edad somos las
mujeres. Vivimos mas años y una de las características que miro de este
fenómeno es que vivimos mas años y en peores condiciones. Tenemos peor salud.
Esta cuestión es a nivel global. Una de las cosas interesantes es pensar y ver
el envejecimiento como una construcción social generizada. Tratar de ver como se
producen esas diferencias a lo largo de la vida. Cómo se representan y se
expresan en esta etapa. Porque ninguna de esas representaciones se hacen en el
vacío. Hay unas líneas de fuerzas que trabajan en conformar performativamente
la construcción del envejecimiento femenino. Se mujer y mayor constituyen dos
fuertes fuentes de desigualdad. Se es vieja. Se es mujer. Existen esas dos
potentes categorías que se intersectan. Si bien todas podemos pertenecer a una
clase social, a una raza o a una etnia… todas seremos viejas. En general no hay
mucho que esperar más que transcurra el tiempo para que eso suceda. Salvo que
te mueras antes, vas a envejecer y al envejecer van a acumularse durante toda
la vida una serie de desigualdades que van a construir un envejecimiento
diferencial.
En
relación a los sucesos ocurridos en el último diciembre con la Reforma
Previsional desde los medios de comunicación y mismos de las consignas en las
calles durante las movilizaciones, se hablaba de "abuelos", dando por
sentado que todos habían tenido hijxs.
Es sobre todo
reducir a una identidad, que se trata de un vínculo. En general hay una
tendencia a considerar a lxs viejxs como un homogéneo que por default es
masculino como todas las figuras que se usan para identificar poblaciones Ahora
la Convención por los Derechos de las Personas Mayores en 2015 propone esa
denominación en lugar de adultos
En relación a las cuestiones que se vinieron
visibilizando en cuestiones de género, está la cuestión que hay una especial
efecto de la crisis socioeconómica en las mujeres. ¿Hay alguna particularidad
en relación a las mujeres mayores en situaciones de crisis económica?
La crisis
amenazas especialmente a las mayores debido a que han tenido que entrar y salir
del mercado laboral por el tema del cuidado incluso algunas no lograron
incorporarse y su trabajo doméstico les impidió aportar para una jubilación. El
efecto acumulativo de las desigualdades de género lo reciben las mayores. Sin
perspectiva de género en las políticas de trabajo y seguridad social se condena
a las mujeres de bajos recursos a una vejez vulnerable.
¿Cómo
emerge el Programa Ancestras en el marco de la Especialización en Intervención y Gestión Gerontológica ?
El Programa Ancestras surge de esta pasión que me
despierta y que voy incorporando a medida que investigo y voy generando distintas posibilidades de
participación de las viejas en
distintos espacios diseñados para que tengan voz y que puedan sentirse
incluidas.
Empiezo
nombrándome a mí misma como vieja. Un nosotras como un posicionamiento político
respecto de la vejez. Es una forma de empezar a transmitir esta cuestión, desde
una perspectiva situada y políticamente definida.
Ancestras es un
proyecto en que hemos podido converger distintas personas conformando un equipo muy interesante e
interdisciplinario. Atrás de esta pasión que me hizo pensar en eso que se
construye culturalmente y que tiene componentes muy diversos para poder
trabajarlos. Es un
programa que surge de varias
experiencias y que plantea un objetivo que es trabajar en el sentido de
permitirle a las mujeres ser pensadas y pensarse así mismas desde un lugar
poderosos. Justamente empoderar es transferir poder pensarse. Situarse desde un
lugar poderoso tiene que ver con de alguna forma indagar colectivamente cuales
son los lugares de las mujeres mayores que debemos recuperar como capital
social para poder construir un modelo de vejez deseable para las mujeres
particularmente. Entonces bucear en las identidades. Bucear en los valores colectivos de las mujeres. De alguna manera
es un desafío enorme para una universidad como la UNTREF, lo cual agradezco
muchísimo porque estoy subvirtiendo una forma de lo académico, al desarrollar
esta experiencia de trabajar con circulo de mujeres y al incluir la música y el
arte como parte de aprendizaje
El primer
desafío es nombrarnos. Desafiar la lengua. Subvertirla. Transgredirla.
Ancestras en el
diccionario no existe y eso fue una señal clara
que por ahí era la cosa. Me interesa pensar la posibilidad de hacer
disidencia desde la práctica para neutralizar un discurso poderoso performativo que nos tiende
a homogeneizar y discriminar. Ese objetivo epistemológico implica resistir la tendencia a esta homogeneización y realizar el borramiento de
las diferencias. Entonces lo que necesitamos es mostrarlas. Mostrar la diversidad. Mostrar la acumulación
de experiencias en el círculo vital. Tomar
consciencia de varias acumulaciones
y desigualdades por ejemplo la instalación en forma estereotipada y
performativa de las mujeres en el mundo privado. El mundo de las mujeres como
un mundo naturalizado de la construcción de roles domésticos. Justamente, Ancestras pretende ser un programa que
constituya una acción positiva a favor de la eliminación de los prejuicios de género y edad en este
caso las mujeres mayores. Nos dirigimos a cubrir esta área vacante o poco
transitada en lo referente a políticas
de género y política de edad que pueden articular ambas cuestiones.
¿Qué
aéreas de acción se propone el Programa Ancestras?
Intervenir
intencionalmente en la trama de género hilando saberes, cuerpos y territorios
atravesados por la memoria. Por eso el programa tiene un componente de acción
en el territorio. Llevamos la propuesta a distintos lugares para trabajar localmente estos
entramados que pueden permitir emerger nuevas figuraciones y representaciones
del envejecimiento femenino y habilitar un espacio nuevo para las viejas. Tenemos programado viajar en
junio para Tierra del Fuego, que será nuestro primer Ancestras fuera de del conurbano bonaerense.
Otra de las
tareas radica en develar lo socialmente
construido de los significados y valores de la vida de las mujeres mayores.
Para eso tenemos que es otro componente que es el Curso de Género dirigido a
mujeres mayores, abierto a mujeres de todas las edades. Veníamos trabando con
la idea de dirigirlo exclusivo a mujeres mayores pero nuestras jornadas vieron
un maravilloso un emergente: acudieron mujeres de todas las edades, sobre todo
jóvenes. El rango iba de 20 a 95. Fue un hallazgo. Debíamos incluir a las
mujeres de todas las edades porque estamos elaborando la vejez femenina de
forma anticipada y ahí los reales cambios pueden darse lugar de una forma más
significativa. Para eso trabajamos en otro componente de este programa que es
el equipo de investigación donde nos proponemos trabajar con las normas
culturales que limitan la libre elección
y examinar las condiciones de vida derivadas de de la diferencia sexual
en este momento del curso vital. Los múltiples roles, la sobrecarga, las
consecuencias del cuidado, la medicalización del malestar, la negación del
erotismo y el placer sexual.
Necesitamos
reconocer que las mujeres llevan un efecto muy potente contra esas
acumulaciones del malestar que tiene que ver con lo ancestral en el sentido que
las mujeres desde el principio de los tiempos se han encontrado para poder
hacerse fuertes frente a distintas amenazas provenientes del ambiente de su
entorno . Ahí están las tejedoras, las campesinas, las profesionales, las
trans, las que cuidan, las que profesan
algún culto, la militantes, las feministas. Todas las mujeres. Las que eligen
ser madres y las que no. Ahí están armando círculos para conocerse para verse
cara a cara y para transitar lo
cotidiano, pensarse y reconocerse en la otra.
Entonces el
dispositivo del círculo, para nosotras, es un componente fundamental como
dispositivo potenciador de capacidades emergentes en la interacción de la
mujeres. Lo digo pensándolo porque es una construcción que estamos haciendo
desde el equipo. Pensando como habilitar este dispositivo dentro de un contexto
universitario. No es un círculo de sanación. No es un círculo menstrual o uterino.
Es un círculo donde van a estar jugando todas las dimensiones. Nadie puede planificar si en un encuentro
entre mujeres, el círculo tiene efectos
terapéuticos o no. Aunque los tendrá sin duda, lo que estamos tratando de
encontrar, es un dispositivo que permita habilitar y circular la voz. Encontrar
un espacio de escucha y aprendizaje pero que al mismo tiempo este habitado por
aquello que nos hace bien. El movimiento, la música que nos conectan con nuestras raíces
Ancestras
Presentación conceptual+ Círculo de mujeres+ Taller de música.
8 encuentros,
uno por mes iniciando el 28 de mayo de 15 a 18 hs
Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) Sede Caseros.
Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) Sede Caseros.
ACTIVIDAD NO
ARANCELADA
Reservá tu lugar o consulta escribiendo a ancestrasgye@untref.edu.ar
*Mónica Navarro es Directora de la Especialización en Intervención y Gestión
Gerontológica y y Responsable del Programa Ancestras (UNTREF). Asistente
social, Piscología, especialista en Psicogerontología, especialista en Sistemas
de Salud y Seguridad Social y doctorada en Sociología
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