domingo, 10 de junio de 2018

El día después de mañana (editorial sobre el 13J)



Líneas de fuga, de acá en más. Casi como destellos de lo que se viene gestando.
El miércoles 13 de junio se votará, puertas adentro del recinto de la cámara de Diputados de La Nación, el proyecto de ley para la legalización del aborto. Y eso marcará vidas. Pasadas y de las que vendrán. Decisiones. Allí se volverá sobre argumentos y demás cuestiones. Discursos elocuentes y aplausos. Indignaciones. Abucheos y tanto de lo demás.
Afuera se seguirá jugando desde otras lógicas. Las que se han sabido ir construyendo durante estos años, pero sobre todo meses. Intensos y poderosos. Se viene la vigilia. El cuidado. El artivismo de artivismos. Las rondas. Los mates. Los abrazos. Los pañuelos. En suma, el folklore de la construcción de los movimientos feministas populares.
Puertas adentro, entonces, tendrá su corolario un proceso que se edificó en las calles. En la lucha. Y en cada pañuelo atado al cuello, muñeca o mochila. Lo público y lo privado de nuestras vidas entrecruzándose, estallando. Política pública y experiencia vivida. Que sea ley, lo que atravesó -en la privacidad de los tabúes, pero haciéndose eco en las calles y aunando generaciones- nuestro camino. Cuerpos gestantes de todas las edades.
Mucho ya dicho, y mucho por decir en las próximas 48 horas.
Pero, ¿qué pasará el día después?
Cabe preguntarse cómo marcarán estos hechos a nuestra generación; pero sobre todo, y más todavía, cómo marcará a la de ellas. A esta generación de pibas que -pañuelo en mochila- se gestaron en esta lucha. Que van a haber experimentado un proceso de conquista de derechos con un puño en alto. Un proceso que tal vez las excede, y que por lo mismo las transciende, en ese grito arrollador y furioso en el que gritan por ellas, pero también gritan por las que no tuvieron voz. Incluso por aquellas que hoy no se sienten representadas por algo que dicen no ser. Microrresistencias que decidieron encarnar.
Pañuelo como símbolo. Verde como bandera. Mirada y gesto cómplice como contraseña.
¿Cómo será la vida de esta generación que va siendo así, sabiéndose poderosa y -mucho mejor aún- sabiendo que la utopía es algo más que el horizonte que nos mueve?
Tal vez no lo sepan todavía, pero el horizonte ya lo alcanzaron.  
Para muchxs, ellxs hoy son la utopía hecha cuerpa colectiva.
¿Cuál es el techo? Ya no hay techo. Porque lo dieron vuelta todo.
Porque se va a caer.
Se está cayendo.

domingo, 27 de mayo de 2018

Mónica Navarro: “Ser mujer y mayor constituyen dos fuertes fuentes de desigualdad”


  Por Paula Daporta

El próximo lunes 28 de Mayo en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) se da inicio a un nuevo momento dentro del Programa Ancestras, con la puesta en marcha del Curso Taller de Género y Edad para Mujeres Mayores. Mónica Navarro, responsable del Programa y Directora de la Especialización en Intervención y Gestión Gerontológica, nos cuenta cómo el devenir de su trayectoria la invita a pensar como espacio poco transitado dentro del feminismo las variables edad y género y cómo desde un marco académico se empiezan a tejer nuevas tramas para pensar y habitar desde lo territorial la vejez siendo mujer.

¿Cómo te definirías?

Si me tengo que definir soy una vieja de 55 años, madre de tres jóvenes estudiantes. Tengo varios empleos y vengo luchándola para encontrar espacios donde poder transmitir este mensaje, que siento que he ido construyendo a lo largo de los años sobre la desigualdades de género y edad, no como cuestiones separadas sino como dos categorías en intersección.

Feminista inorgánica, ya que no tengo un espacio de militancia dentro del feminismo pero circulo buscando mi lugar o tratar de armarlo. Circulo, escucho, participo. Militante a favor del aborto legal seguro y gratuito.

Digo que milito a las viejas, en el sentido de que quiero darles voz a las mujeres que están en el último lugar cuando pensamos el feminismo. Esta es una trayectoria que lleva tiempo. Este año cumplo 30 años trabajando vejez. Ingresé hace 30 años en dos cátedras una de vejez y otra que se llamaba algo así como “problemática de la mujer” en la carrera de Trabajo Social de la Universidad de Lujan y desde entonces me vi en condiciones de empezar a formarme y a trabajar con el enfoque de género y edad. Siento que encontré un espacio donde poder decir lo que me interesa, que es esto que estamos construyendo desde el 2010 en la UNTREF.

¿Cómo podemos pensar la vejez en términos generales hoy en día?

Desde hace un tiempo estamos en una transición demográfica, es decir formamos  parte de lo  que los demógrafos consideran país envejecido, porque tenemos más del 7 % de personas mayores. En realidad superamos el 10% de mayores de 65 años. Eso genera una transformación en toda la sociedad, lo que se traduce en un desafío de vivir todos juntos con personas de todas la edades. En un momento que precisamente está cambiando la forma de representación de esos grupos de edad. Es decir están naciendo menos niños. Sobre todo en los países desarrollados y algunos en vías de desarrollo como el nuestro. Por más crisis que tengamos, estadísticamente se nos destaca el grupo de mayores porque tenemos menos nacimiento y las personas viven más años.

¿Cómo se cruzan en este marco, las variables género y edad?

Un dato importante es que aunque nacen más varones las que llegan a más edad somos las mujeres. Vivimos mas años y una de las características que miro de este fenómeno es que vivimos mas años y en peores condiciones. Tenemos peor salud. Esta cuestión es a nivel global. Una de las cosas interesantes es pensar y ver el envejecimiento como una construcción social generizada. Tratar de ver como se producen esas diferencias a lo largo de la vida. Cómo se representan y se expresan en esta etapa. Porque ninguna de esas representaciones se hacen en el vacío. Hay unas líneas de fuerzas que trabajan en conformar performativamente la construcción del envejecimiento femenino. Se mujer y mayor constituyen dos fuertes fuentes de desigualdad. Se es vieja. Se es mujer. Existen esas dos potentes categorías que se intersectan. Si bien todas podemos pertenecer a una clase social, a una raza o a una etnia… todas seremos viejas. En general no hay mucho que esperar más que transcurra el tiempo para que eso suceda. Salvo que te mueras antes, vas a envejecer y al envejecer van a acumularse durante toda la vida una serie de desigualdades que van a construir un envejecimiento diferencial.

En relación a los sucesos ocurridos en el último diciembre con la Reforma Previsional desde los medios de comunicación y mismos de las consignas en las calles durante las movilizaciones, se hablaba de "abuelos", dando por sentado que todos habían tenido hijxs.

Es sobre todo reducir a una identidad, que se trata de un vínculo. En general hay una tendencia a considerar a lxs viejxs como un homogéneo que por default es masculino como todas las figuras que se usan para identificar poblaciones Ahora la Convención por los Derechos de las Personas Mayores en 2015 propone esa denominación en lugar de adultos

En relación a las cuestiones que se vinieron visibilizando en cuestiones de género, está la cuestión que hay una especial efecto de la crisis socioeconómica en las mujeres. ¿Hay alguna particularidad en relación a las mujeres mayores en situaciones de crisis económica?

La crisis amenazas especialmente a las mayores debido a que han tenido que entrar y salir del mercado laboral por el tema del cuidado incluso algunas no lograron incorporarse y su trabajo doméstico les impidió aportar para una jubilación. El efecto acumulativo de las desigualdades de género lo reciben las mayores. Sin perspectiva de género en las políticas de trabajo y seguridad social se condena a las mujeres de bajos recursos a una vejez vulnerable.

¿Cómo emerge el Programa Ancestras en el marco de la Especialización en Intervención y Gestión Gerontológica ?

El Programa Ancestras surge de esta pasión que me despierta y que voy incorporando a medida que investigo y voy  generando distintas posibilidades de participación de las viejas en distintos espacios diseñados para que tengan voz y que puedan sentirse incluidas.
Empiezo nombrándome a mí misma como vieja. Un nosotras como un posicionamiento político respecto de la vejez. Es una forma de empezar a transmitir esta cuestión, desde una perspectiva situada y políticamente definida.

Ancestras es un proyecto en que hemos podido converger distintas personas  conformando un equipo muy interesante e interdisciplinario. Atrás de esta pasión que me hizo pensar en eso que se construye culturalmente y que tiene componentes muy diversos para poder trabajarlos. Es un programa que surge  de varias experiencias y que plantea un objetivo que es trabajar en el sentido de permitirle a las mujeres ser pensadas y pensarse así mismas desde un lugar poderosos. Justamente empoderar es transferir poder pensarse. Situarse desde un lugar poderoso tiene que ver con de alguna forma indagar colectivamente cuales son los lugares de las mujeres mayores que debemos recuperar como capital social para poder construir un modelo de vejez deseable para las mujeres particularmente. Entonces bucear en las identidades. Bucear en los valores  colectivos de las mujeres. De alguna manera es un desafío enorme para una universidad como la UNTREF, lo cual agradezco muchísimo porque estoy subvirtiendo una forma de lo académico, al desarrollar esta experiencia de trabajar con circulo de mujeres y al incluir la música y el arte como parte de aprendizaje

El primer desafío es nombrarnos. Desafiar la lengua. Subvertirla. Transgredirla.

Ancestras en el diccionario no existe y eso fue una señal clara  que por ahí era la cosa. Me interesa pensar la posibilidad de hacer disidencia desde la práctica para neutralizar un  discurso poderoso performativo que nos tiende a homogeneizar y discriminar. Ese objetivo epistemológico implica  resistir la tendencia a esta  homogeneización y realizar el borramiento de las diferencias. Entonces lo que necesitamos es mostrarlas.  Mostrar la diversidad. Mostrar la acumulación de experiencias en el círculo vital. Tomar  consciencia de varias acumulaciones  y desigualdades por ejemplo la instalación en forma estereotipada y performativa de las mujeres en el mundo privado. El mundo de las mujeres como un mundo naturalizado de la construcción de roles domésticos. Justamente, Ancestras pretende ser un programa que constituya una acción positiva a favor de la eliminación  de los prejuicios de género y edad en este caso las mujeres mayores. Nos dirigimos a cubrir esta área vacante o poco transitada en lo referente  a políticas de género y política de edad que pueden articular ambas cuestiones.

¿Qué aéreas de acción se propone el Programa Ancestras?

Intervenir intencionalmente en la trama de género hilando saberes, cuerpos y territorios atravesados por la memoria. Por eso el programa tiene un componente de acción en el territorio. Llevamos la propuesta a distintos lugares para trabajar localmente estos entramados que pueden permitir emerger nuevas figuraciones y representaciones del envejecimiento femenino y habilitar un espacio nuevo para las viejas. Tenemos programado viajar en junio para Tierra del Fuego, que será nuestro primer Ancestras fuera de del conurbano bonaerense.

Otra de las tareas radica en develar  lo socialmente construido de los significados y valores de la vida de las mujeres mayores. Para eso tenemos que es otro componente que es el Curso de Género dirigido a mujeres mayores, abierto a mujeres de todas las edades. Veníamos trabando con la idea de dirigirlo exclusivo a mujeres mayores pero nuestras jornadas vieron un maravilloso un emergente: acudieron mujeres de todas las edades, sobre todo jóvenes. El rango iba de 20 a 95. Fue un hallazgo. Debíamos incluir a las mujeres de todas las edades porque estamos elaborando la vejez femenina de forma anticipada y ahí los reales cambios pueden darse lugar de una forma más significativa. Para eso trabajamos en otro componente de este programa que es el equipo de investigación donde nos proponemos trabajar con las normas culturales que limitan la libre elección  y examinar las condiciones de vida derivadas de de la diferencia sexual en este momento del curso vital. Los múltiples roles, la sobrecarga, las consecuencias del cuidado, la medicalización del malestar, la negación del erotismo y el placer sexual.

Necesitamos reconocer que las mujeres llevan un efecto muy potente contra esas acumulaciones del malestar que tiene que ver con lo ancestral en el sentido que las mujeres desde el principio de los tiempos se han encontrado para poder hacerse fuertes frente a distintas amenazas provenientes del ambiente de su entorno . Ahí están las tejedoras, las campesinas, las profesionales, las trans, las que cuidan,  las que profesan algún culto, la militantes, las feministas. Todas las mujeres. Las que eligen ser madres y las que no. Ahí están armando círculos para conocerse para verse cara a cara y para transitar  lo cotidiano, pensarse y reconocerse en la otra.

Entonces el dispositivo del círculo, para nosotras, es un componente fundamental como dispositivo potenciador de capacidades emergentes en la interacción de la mujeres. Lo digo pensándolo porque es una construcción que estamos haciendo desde el equipo. Pensando como habilitar este dispositivo dentro de un contexto universitario. No es un círculo de sanación. No es un círculo menstrual o uterino. Es un círculo donde van a estar jugando todas las dimensiones.  Nadie puede planificar si en un encuentro entre mujeres, el círculo  tiene efectos terapéuticos o no. Aunque los tendrá sin duda, lo que estamos tratando de encontrar, es un dispositivo que permita habilitar y circular la voz. Encontrar un espacio de escucha y aprendizaje pero que al mismo tiempo este habitado por aquello que nos hace bien. El movimiento, la música  que nos conectan con nuestras raíces

Ancestras

Presentación conceptual+ Círculo de mujeres+ Taller de música.
8 encuentros, uno por mes iniciando el 28 de mayo de 15 a 18 hs
Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) Sede Caseros.

ACTIVIDAD NO ARANCELADA 

Reservá tu lugar o consulta escribiendo a ancestrasgye@untref.edu.ar

*Mónica Navarro es Directora de la Especialización en Intervención y Gestión Gerontológica y y Responsable del Programa Ancestras (UNTREF). Asistente social, Piscología, especialista en Psicogerontología, especialista en Sistemas de Salud y Seguridad Social y doctorada en Sociología

jueves, 22 de febrero de 2018

Diversidad, territorio y prácticas médicas inclusivas


La cuestión pasa por estar alerta. Alerta ante nosotrxs mismxs y ante nuestras prácticas. Actitud de sospecha sobre lo que acontece con cierta incómoda naturalidad. Algo hace ruido. Y de pronto esa interferencia puede permitir que algo se transforme. Así, de ese “estar alerta” comienza a construirse el “Consultorio de Diversidad” en la Unidad Sanitaria Juan Manuel de Rosas de Isidro Casanova a mediados del año 2017.

En una amena charla con Lo Menos Pensado, Guadalupe Alvarez (médica generalista), Silvia Reitano (trabajadora social) y Daniela D’ovidio (Psicóloga) nos relatan  cómo un día  comienzan a modificarse determinadas prácticas. En este caso, las prácticas médicas hegemónicas, en un contexto territorial concreto donde la urgencia, las corridas y la recarga de trabajo juegan como protagonistas. Ahí en el medio de la urgencia, se da lugar a lo que emerge. Estar alerta. Mirando y escuchando.

De pronto, la sospecha se convierte en certeza y algo se empieza a mover.

“Consultorio de Diversidad” emerge como proyecto dentro de la Unidad Sanitaria Juan Manuel de Rosas. Un espacio de salud con un fuerte anclaje territorial, con más de dieciocho años de actividad. Comienza siendo un móvil que se iba metiendo en los barrios.  Hoy en día atiende a una población diversa y en constante aumento.

El equipo no puede prever la cantidad de personas que viven por la zona. La generalidad es que siempre va en aumento, al igual que la población que se atiende en la sala, que también va creciendo como una constante. También vienen de otras zonas, como Merlo. El rumor de que “acá se consigue turnos” no tarda en llegar. No se trata de suerte, ni de amplia disponibilidad horaria en comparación a otros espacios, sino como ellas mismas mencionan de una “política abierta”.

Silvia llego a la sala cuatro años después de su inauguración.  Su rol era difuso, complejo… pero sobre todo parte de una decisión política.

Silvia: Soy la más vieja, ¡la más vieja en todo sentido! Hace catorce años que estoy acá, pero llegué acá por accidente.  No había pensado nunca en trabajar en el área de salud, porque no era fácil, y no había este tema de las residencias para trabajo social. Era el año 2004. El jefe de la región tenía nueve cargos para cubrir, y entre esos nueve cargos decide llamar a cuatro médicos generalistas y cinco trabajadores sociales, porque no había en lo que era primer nivel de atención. Fue una decisión política, decididamente.

Es un rol que no estaba ni está establecido. Un rol que particularmente tuvimos que construir. Yo lo llevé a lo que es atención primaria, y para todo lo que es preventivo y promocional, más allá de lo que es toda intervención ante determinadas situaciones particulares. Pero me costó mucho erradicar el tema de “vengo a pedir, vengo a pedir, ¿me da?”. Que la población entendiera que hay cosas que son por derecho y no por pedido, y que también entendiera que nosotros no tenemos el poder de dar. Por lo menos esa es la política que intenté imprimirle al centro desde el trabajo social. Entonces hoy está prácticamente erradicado eso; y sí hay intervenciones en situaciones muy particulares en torno a problemáticas familiares que están relacionadas con salud, donde el recurso termina siendo algo anecdótico, la mayoría de las veces. Si  hay una necesidad el recurso va a estar, pero no es lo prioritario.

La mirada deconstructiva de la medicina hegemónica nos aparece en el rol de Guadalupe, médica generalista, trabaja en la sala hace ocho años a partir del programa de médicos comunitarios, tras realizar su residencia en “Fuerte Apache” (Barrio Ejercito de los Andes – Tres de Febrero). Programa comprometido a nivel político, pero endeble en términos de seguridad laboral. Contratos trimestrales, legajos municipales, pagos a medias con Nación. Situación que atenta contra planificación como la que nos relatan en esta charla, pero que para nada anulan la actitud de sospecha y la acción a largo plazo.

Retomando las particularidades de la salita, tanto Guadalupe como Silvia nos hablan de las barreras que atentan muchas veces contra los derechos en torno de la salud. Barreras burocráticas, de rutinas. Que deben tan solo ser “sospechadas” para ser repensadas y transformadas.

Silvia: Y…hay muchas barreras, tenés que venir a las seis de la mañana, después no hay número, tenés que ser de la zona, tenés que tener documentos, si no no te atendemos. Todo esto genera barreras. La mayoría de las salas cerraron sus puertas a las 12 y se acabó todo. Acá tratamos de ser más amigables, si hay que dar anticonceptivos y la médica justo no está, nosotras se los damos. En particular yo estoy en contra de hacer colas a las seis de la mañana.

Guadalupe: Yo doy turno programado; los pacientes saben que vienen tal día a tal hora y si no, saben que vengo tal día a tal hora y me dicen “doctora tengo esto” y vemos, si podemos los hacemos y si no lo acomodamos.
Silvia: Lo que pasa también, es una educación en ambos sentidos, institucional y de la comunidad, que responde a un modelo médico hegemónico. En general, en las salitas no había equipos, o sea estaba el médico y la enfermera. Esa dupla hegemónica donde entran a las cuatro de la mañana, entran todos, y te podés quedar hasta las cuatro de la tarde, pero vos tenés que estar clavadito ahí desde las siete, es un ejercicio de poder. Entonces que haya equipos, equipos interdisciplinarios, otra forma de dar turnos. Por ejemplo, la médica pediátrica también puede dar turnos programados, donde se trabaja con el control del niñx sano.

En el marco de la sala se vienen llevando adelante el programa de salud sexual. Las trabajadoras sociales son las encargadas de entregar los preservativos, los anticonceptivos y hacer las entrevistas a las chicas.

Silvia: Esto que pasa en muchos lados, que si no pasás por el médico no te podemos dar el anticonceptivo, en esta sala no sucede. Si estamos algunas de nosotras -que estamos capacitadas para hacer una consejería individual y darle el método anticonceptivo-, se lo damos.

Guadalupe: El uso y costumbre hace que vos vayas al médico y que una adolescente de quince o dieciséis años va temerosa al médico ginecólogo y le dice “vengo a cuidarme”, y el médico te manda a hacer primero un pap, una colpo, ecografía mamaria, ecografía ginecológica, y ¿qué sucede?  Esa chica vuelve embarazada. Entonces la idea es, “hacete todos los estudios y está muy bien, pero de acá te vas con métodos anticonceptivos”.

Como una cosa lleva a la otra, la actitud de sospecha se hace presente y comienzan a darse diversos procesos y proyectos. Uno de ellos, el “Consultorio de Diversidad”.

Silvia: La idea del consultorio también tiene todo un proceso. Si venís trabajando desde el programa de salud sexual, empezás a tener en cuenta las cuestiones de género. El programa de salud sexual proviene de una ley del 2002, previa a la Ley de educación sexual integral que es del 2006. Entonces todas estas cuestiones son parte y están incluidas en la ley. Pero la realidad es que no estaba el recurso humano. Por eso es necesario potenciar a las personas que están trabajando. No lo podés hacer solx, y necesitás de un equipo. La realidad es que tenés que tener en cuenta la situación actual de la población. Entonces prestás atención y escuchás que la gente dice que se va al hospital Paroissien, ¿y por qué va al hospital y no viene a la sala? No vienen porque las instituciones somos expulsivas, a pesar de que hoy en la sala sabés que puede venir una trans y la tenés que atender. Por supuesto que hay una evolución porque hace quince años atrás esto hubiera sido impensado. Hoy hay que remarla, aunque no sea bien visto, hay que visibilizarlo, y para esto hay que poner el cuerpo.

Guadalupe: Pienso que esto se empieza a pensar más a partir de la ley de identidad de género. Donde si bien para todos sería obvio que todos tenemos derechos por igual de tener asistencia, hubo necesidad de que existiera esta ley para asegurarla. A partir de la ley, desde lo colectivo se puede pensar que hay un resguardo y puedo protestar desde allí. Así y todo, siempre en última instancia depende de las voluntades. Pero la ley es una puerta importante.

Silvia: Claro, podemos enunciar la ley que plantea la igualdad y el reconocimiento de derecho en la diversidad. Pero de ahí a aceptar la diversidad, y no sólo en cuestiones de género, sino de diversidad en general. Es lo que cuesta, aceptar lo diverso.

El consultorio comenzó a tener su espacio el segundo y cuarto miércoles de cada mes por la tarde, para luego de a poco incluir también al tercer miércoles por la demanda en aumento.

Guadalupe: Cuando me hicieron la propuesta del proyecto de la sala inclusiva, dije que sí sin pensar. Pero luego me detuve, ¿por qué hacerlo de modo separado de la atención de un diabético, o de un hipertenso? Bueno, tal vez sea un modo de comenzar, para que luego sea un consultorio donde asistan todos sin distinción. Hoy en la sala de espera necesitan esto de estar en grupo, ojalá el día de mañana esto no suceda.

Arrancaron el segundo miércoles de junio con una paciente. “Al siguiente tuvimos dos. Al siguiente encuentro cinco, luego ocho”. Finalmente, como cierre de año, por el consultorio pasaron 35 compañeras del colectivo travesti/trans.  El boca en boca tuvo un papel decisivo.

Guadalupe: Tuvimos un caso, Patrick, de origen colombiano, que vino a atenderse y preguntó por Guadalupe, que venía de parte de una amiga. Le dije “soy yo, esperá que ya te atiendo”. Su cara fue de asombro. Me contó que venía para hacer el proceso de hormonización, que pasó por varios clínicos en hospitales, y que en casi todos los casos le dijeron “acá no es”.

Desde Nación empezó a bajar a los municipios medicación de hormonización que consiste en distintos tipos: estrógenos, anti-andrógenos, testosterona. En general, la comunidad trans va a las farmacias y compran anticonceptivos y lo toman vía oral o se aplican. El problema es que se aplican dosis excesivas, son muy dañinas para la salud, por la combinación de drogas que poseen muchos de ellos. En cambio, el programa de hormonización utiliza estrógeno puro, y se evalúa la cantidad en el organismo equivalente para la edad que poseen, y se suspende al llegar a esos valores.

Se observa entonces que más allá que lo económico es un factor limitante, está la barrera de un  sistema sanitario es expulsivo.

Guadalupe: Hay que deconstruir muchas cosas del ámbito profesional de la salud, donde el médico es la palabra autorizada y se hace lo que el médico dice. No está la opción de diferentes tratamientos donde el paciente puede elegir, que es lo que debe ocurrir. Hay que poner la mirada en que es el paciente el responsable de su decisión frente a las opciones que el profesional debe poner en conocimiento.

En relación con el resto de los países latinoamericanos, nos cuentan que estamos en el primer lugar de cuestiones de atención igualitaria. La ley está a la vanguardia a nivel mundial. El profesional debe respetar lo que el paciente siente y decide amparado en la ley. Sumado a que en el código civil nuevo aparece que el nombre no es identificatorio del género y que uno debe respetar lo que el nombre del documento dice de cómo se nombra a la persona.

Silvia: Y de ahí las tensiones que hay con la ciencia, porque ¿cómo juega el “sentir” en esto de lo comprobable científicamente? Es algo que va a estar en tensión y desde la construcción social que hace que todo sea un proceso.  Por ahí para un trabajador social “mi imagen es una cosa y mi sentir es otra”, es más fácil de entender que para un médico, salvo determinados perfiles profesionales que van más allá, como el caso de Guadalupe.
Guadalupe: Y que uno tiene muchos prejuicios, sola no lo podría haber hecho. Es un aprendizaje constante. En estos últimos meses que estamos con esto se me vuela la cabeza, porque uno viene de tantos años con un bagaje y con una “línea” determinada, que estar con esto es un reaprender.

Cuando hablamos con las o lxs pacientes tratamos de hacerlo con naturalidad, sin muchas vueltas, porque si no generamos confusión. Cuando ven que les hablamos directo se relajan y se genera mejor diálogo.

Aquí se plantea una mirada y un oído sensible de la medicina, que como dicen Silvia y Guadalupe, por momentos se sostiene por voluntades de equipos, y alguna que otra vez por decisiones o apoyos gubernamentales.

Guadalupe: El proyecto se presenta y no se había pensado en la hormonización. Fuimos a hablar con Gabriela Paragliano, que es la referente del programa de salud sexual en Matanza. Cuando llegamos con este proyecto, a ella también se le iluminó la cara, porque sabía que venía todo esto del programa de hormonización de Nación. Después tuvimos un encuentro con referentes a nivel provincial, hubo una capacitación. La realidad es que no hay mucho, y no se sabe, en el mundo, acerca de hormonización. Uno busca papers pero no hay, es una práctica que se está llevando a cabo y para mí profesionalmente es un súper desafío.

La sala se encuentra tejiendo redes con vínculos territoriales con organizaciones y referentes de la zona como la “Consejería La Berkins” de Isidro Casanova y con “La Casa de Lohana y Diana” a través de Florencia Guimaraes García. A lo largo del año se han expandido a varias actividades como talleres de nutrición y de educación sexual integral.

Dirección: Ruiz de los llanos 267. Isidro Casanova.



Entrevista realizada por Paula Daporta y Facundo Di Cuollo
para el programa radial “Lo Menos Pensado”.

Jueves de 21 a 23 hs por www.radiobarbarie.com.ar

miércoles, 21 de febrero de 2018

Jota Roldán; "Visibilizar y concientizar para luego hacer parte a toda la comunidad".



Entrevista a Jota Roldán, integrante de la organización comunitaria Bosque de la Diversidad de Villa Astolfi, quien nos habla acerca de este proyecto, del protocolo de seguridad LGBTIQ. y de la lucha que se sigue pensando y haciendo con perspectiva de género.

¿Cómo surge Bosques de la Diversidad?

En el 2012 se nos ocurre con una amiga. Nosotrxs ya veníamos de una ONG ambientalista que no tenía nada que ver con el género, ni diversidad. Vivíamos en Astolfi, cerca de la estación del tren San Martín (a una estación de Pilar). Lo que veíamos era que no había un solo árbol al costado de las vías. Desde las vías hasta los cables del telégrafo, que todavía están porque son patrimonio histórico, no se puede hacer nada, no se puede plantar porque eso es parte de Nación, y la otra parte es espacio público. Así que empezamos a plantar árboles cerca de la parada de los colectivos. Plantamos árboles nativos para que dieran sombra. Esto era un sueño.

Cuando empecé a meterme en los temas de género y diversidad, empecé a ir a eventos, conferencias, charlas, talleres, etc ... ahí le digo a mi amiga, tenemos que hacer algo. Tiene que ser algo local, porque está todo bien ir a una marcha a Buenos Aires, pero acá en Pilar, ¿qué estamos haciendo? Y no hay nada que tenga que ver con esta temática entonces ahí surgió. A partir del 2017, “Bosque la Diversidad”. Diversidad justamente para que todo sea un conjunto de diversidades. De todo tipo, no sólo de lo sexual o lo amoroso, sino también viene mucha gente de pueblos originarios, de otras culturas, de otros orígenes, identidades, etc.

Así fue que decidimos hacer un evento para que esto se haga público. Invitamos a organizaciones, vecinos, vecinas, familiares, amigos, amigas. Decidimos hacer una plantación en conmemoración de las personas asesinadas por crímenes de odio.

¿Por qué pensaron en crímenes de odio?

Hay organizaciones que suben a la red los crímenes de odio por año. El listado de personas asesinadas en el país, el conteo que se logró verificar. Y se incrementó de 13 personas a este año (2017) a más de 50. El cartel que donó un artista, dice de un lado Bosques de la diversidad y del otro lado “Espacio de Memoria  LGBTIQ”. Es esto, queríamos hacer un espacio de memoria.

El otro día estuve en la Ex –ESMA, se inauguró el Archivo de Memoria Trans. Belén, una de nuestras compañeras, comentaba “bueno recién comenzamos a tener memoria las trans y travestis, después falta la verdad y la justicia”. Yo creo que también es esto, primero queríamos visibilizar esto en el lugar y después más allá, una vez que esto se visibilice, concientizar. Empezar a participar y hacer parte a la gente de la comunidad.

¿Cómo ves llegada protocolo especial para la comunidad LGBTIQ que ha dado la Ministra de Seguridad y a la par los hechos de violencia física que se vienen visibilizando?

Es como mucho y se lo ha tomado como una burla, “la protocola”. Estuve en la marcha este año que fue el 18 de noviembre, la Marcha del Orgullo. Se vivió todo perfecto, y cuando estábamos llegando al Congreso con mi amiga que estaba con un bebé. Estuvimos ahí y como no nos podíamos quedar mucho más nos fuimos. Después nos enteramos, que 15 minutos más tarde de cuando nos fuimos, había salido un hombre de uno de los edificios de ahí de Congreso, con un bate de beisbol a golpear a gente y hubo varios heridos y heridas. Y bueno se ve eso que desde el protocolo se da seguridad a gente a que puede atacar. En Pilar hubo un chico que fue detenido por la policía y fue llevado a la comisaría solamente por tener las uñas pintadas, estaba caminando de noche, no estaba haciendo nada. Así que eso hace preguntarme muchas veces, qué me pongo esta noche para salir, puedo ponerme esto o puedo ponerme lo otro y me va a parar la cana.

Hace poco hicimos una barrileteada en Bosques de la Diversidad con el lema de Infancias Libres, para remontar esta situación de este año, así que dijimos remontemos barriletes con colores y mensajes buenos para el año que viene, con mensajes con amor y veíamos que pasaba el patrullero, como tres veces y nos miraba, como diciendo “a ver qué están haciendo”. Viste somos peligrosos.

Es triste, por lo menos la sensación que me da a mí es que antes yo pensaba que podía sufrir alguna agresión, ya sea insulto o que alguien te quisiera golpear, de algún tercero. Pero yo sabía que atrás tenía un estado que me podría respaldar, un cuerpo de seguridad. Ahora siento todo lo contrario, que no tengo respaldo de ningún tipo y esto genera en muchos grupos esto que puedo atacar a esta persona porque no está respaldad por nadie, total quién va a saltar por este gay o por esta torta o lo que sea. Entonces lo que siento es eso que no tenemos respaldo. Pero por otro lado está buenísimo que las organizaciones estamos muy activas, en alerta.

Entrevista realizada por Paula Daporta 
para el programa radial “Lo Menos Pensado”.
Jueves de 21 a 23 hs por www.radiobarbarie.com.ar


jueves, 4 de enero de 2018

Roberto Baradel: "Es ajuste, puro y duro, que quiere llevar adelante el gobierno nacional y el gobierno de María Eugenia Vidal"

Por Pablo Nuñez para "Lo Menos Pensado"

En el marco de profundas y regresivas reformas de Estado, las multitudinarias movilizaciones de diciembre en las inmediaciones de una vallado Congreso, hicieron visible las resistencias a una reforma previsional que atenta contra nuestrxs personas mayores y sectores más vulnerados. Sin embargo, la cuestión no termina, en carpeta también se encuentra la Reforma Laboral y la Reforma Previsional Docente. Sobre los alcances de esta última, nos habla el titular de SUTEBA, Roberto Baradel.

¿Cómo impacta la ley de reforma previsional en el sector docente?

Son dos cuestiones: En principio, la ley nacional que establece la modificación del cálculo y eso le hace perder a los jubilados el año que viene prácticamente un salario entero. Hay que tener en cuenta que los salarios de los jubilados son bajos. La mínima que es del 70%, cobran $7200. Además pierden en el cálculo, las asignaciones universales. Una barbaridad, los chicos, los jubilados, los excombatientes de Malvinas. La verdad que es una vergüenza del lado que se lo mire, es inmoral, aparte es inconstitucional. Es inmoral desde ya metiendo la mano en el bolsillo de los jubilados y afectar la asignación universal por hijo, pero además teniendo en cuenta que es un gobierno que gobierna para los ricos. Que cada vez hay más ganancias, que le eliminan los impuestos a los más ricos, que hay una fiesta con las LEBACs, que es terrible la especulación financiera, que se van miles y millones de dólares por día. Y como generan políticas para desfinanciar el Estado por los sectores de mayor capacidad contributiva. Para tapar ese desfinanciamiento, recurren a meter la mano en el bolsillo a los trabajadores, en este caso a los jubilados y a los chicos.

Por otro lado, esto quiere empalmar con la modificación de regímenes en las provincias con la armonización de las cajas. En el caso de Buenos Aires, hay un anteproyecto que elaboró el Ministerio de Economía. Nosotros actualmente, tenemos un régimen docente donde uno se puede jubilar a los 50 años, con 25 de servicio y 10 frente a alumnos; ese es el mínimo y se jubila con el 70%. Se puede llegar al 85% con más años de edad, con más años de servicio, si son todos frente a alumno, hay un adicional del 5%.

¿Qué es lo que pretende el gobierno? Primero elevar las edades, pasar a 62 años de edad a las mujeres y a los hombres a 65 para llegar hasta el 80%. En segundo término, nosotros dejamos de discutir y de pelear por el salario de los jubilados. Actualmente, cuando discutimos en una paritaria el sueldo docente, impacta de lo que ganamos en actividad, en el sueldo de nuestros jubilados docentes. Si aplican esta reforma se corta esa movilidad directa y le empiezan a aplicar la fórmula nacional (la recientemente modificada). Ademas, por ejemplo, un director de escuela  puede estar 10 años en ese cargo, pero si en los últimos 2 años vuelve a grado, se jubila por el cargo de los últimos 2 años, aunque haya trabajado 10 o 15 años como director. Es una barbaridad por el lado que se lo mire, es ajuste, puro y duro, que quiere llevar adelante el gobierno nacional y el gobierno de María Eugenia Vidal.

¿Qué es lo que ocurre con la caja previsional del IPS y las cajas provinciales en general? 

El concepto que se quiere aplicar es el de “armonizar”, lo cual pone en las mismas condiciones las cajas provinciales con las cajas nacionales. Teniendo en cuenta que nosotros aportamos más que en cualquier otra caja, nosotros aportamos el 16%.

En relación con la represión a las últimas movilizaciones populares,  ¿cómo ves el comportamiento de este gobierno frente al derecho del reclamo en las calles?

Y ya no lo pudieron esconder. Yo estuve mirando los medios del oficialismo, que son el 90% y ya con el tono de lo que están planteando se dan cuenta que el gobierno paga un costo político terrible. Primero no hay nadie, no hay uno solo que salga a defender que la reforma beneficia a los jubilados, eso lo hace el oficialismo nada más, ni siquiera los periodistas de Clarín, plantean que se perjudican. Los constitucionalistas dicen que la reforma perjudica a los jubilados, otros ya están criticando mucho por la impericia que han tenido.


Entrevista realizada Pablo Nuñez para el programa radial “Lo Menos Pensado”.

(Jueves de 21 a 23 hs por www.radiobarbarie.com.ar)



La entrevista completa puede escucharse en:


lunes, 28 de agosto de 2017

"El Gato No Volvió": un devenir sobre andares y decires


Pueden pensarse dos formas de atravesar El Gato No Volvió. En forma discontinua y dispersa deteniéndonos en cada relato y sus particularidades o de forma devoradora, sin pausas, como un todo en sí.

De este primer modo de lectura podría desprenderse un análisis que fuera hondo con cada uno de sus relatos y particularidades. Sus formas y sus decires. Un análisis literario con todas las letras. Pero en estas líneas recorreremos el andar de El Gato en forma global. Como totalidad. Incluso yéndome un poco más allá de El Gato en Sí.

Para comenzar, creo que la totalidad que es El Gato No Volvió vuelve totalmente superadora la lectura de cada una de esas particularidades, que son cada uno de sus cuentos. No da lo mismo leerlos todos juntos, que cada uno por su lado. Hay algo más rondando por ahí. Tal vez ese algo más puede que sea aquello que el mismo Gato salió a buscar y por lo cual No Volvió.

Pareciera que El Gato como entidad universal, podría decirnos mucho más que cada uno de los relatos que allí encontramos. No por un vínculo entre ellos referencial, sino por un ethos que los enlaza en lo que ya podemos llamar “la obra” de Facundo Di Cuollo. La lectura de corrido nos ubica en un plano de continuidad de temporalidades y escenarios diversos.

El Gato así pensado es ecléctico, profundo, heterogéneo.

Con una lectura sencilla y llevadera pero con interfaces filosóficas conceptuales que calan hondo a quien perceptivamente se atreva a sumergirse en él.

Podría decirse que hay algo de oscuridad en esta globalidad de relatos. Pero no es una oscuridad que desestructura o que dispersa, sino una oscuridad desde donde se construye algo, que no nos deja a la intemperie, sino que permite pensar en cómo una subjetividad (siempre fundada en una base material y colectiva) permite construirse más allá y de la mano con la oscuridad que nos acontece y nos da forma.

Hace un momento hablaba de la obra de Facundo. Foucault deconstruye la palabra “obra”, afirmándose en la imposibilidad de ser uno siempre el mismo. Eso parecería llevarnos a una esencialización en donde el autor -para respetarse así mismo- debería mantener un “algo” y por otro lado implaría una disposición de nosotros al leer que debería también ser acorde a ese “deber ser”. Cuestión difícil si pensamos en el movimiento andante de un autor vivo y andante como lo es Facundo.

Saltando entonces por fuera de la magnitud de una obra podemos (re) pensar lo que Facundo viene escribiendo desde Contingencias para acá, o más allá, porque no existe una temporalidad lineal de las producciones. Porque más allá de los puntos de contacto existen diferentes facetas de uno mismo en las propias varias dimensiones por donde se circula y desde donde se decide interpretar/pensar/transmitir el mundo. En el caso de Facundo, las divergencias de sus primeros dos libros y la multiplicidad de relatos y artículos periodísticos que construye dan bien cuenta de esta situación.

Contingencias es anterior a El Gato, pero las particularidades que hacen a El Gato, cada cuento, anteceden y conviven con Contingencias. Tal vez allí podemos encontrar los trazos compartidos que exceden lo literario para ir más allá en un hacer cotidiano.

Desde allí, desde esa ruptura de las temporalidades está lo eclético y heterogéneo de El Gato No Volvió.

Por ahí dicen que somos lo que hacemos por cambiar lo que somos. Entonces la producción de Facundo -más allá de lo literario- se enmarca en una mucho más allá de situaciones en los que el autor es mucho más que un autor, sino un SER ANDANTE en distintos haceres que lo construyen desde cada espacio por el cual circula.

La riqueza de un libro, de un autor, no radica solo en poder escribir algo sino en poder tener una percepción que pueda encontrar algo que escribir. En este caso, esa percepción viene de un andar. De un movimiento fáctico de una vida concreta, de andares múltiples.

De nuevo, desde allí lo profundo, ecléctico y heterogéneo de El Gato No Volvió, que se constituye en una multiplicidad de haceres que solo pueden pensarse cuando se piensa desde una cabeza que piensa y hace en colectivo. El Gato No Volvió como totalidad es una serie magnifica de cuentos pero es también un trabajo colectivo que se retroalimenta desde un laburo de ilustración que redondea las palabras y una tapa que desde su nombre, color, diseño e ilustración invitan a sumergirse en un juego que va mas allá de lo fácilmente perceptible.

Entonces hay algo más que palabras que se articulan en un bello relato. Hay algo más que historias que contar. Hay algo más que ilustraciones. Hay algo más que un andar. Hay una mirada que se decide a registrar en diversos ámbitos, niveles de percepción y capacidades de imaginación. Hay una mirada sensible que se decide a aprehender el mundo y desde esa aprehensión se decide a transmitirlo.

Facundo Di Cuollo, en este con caso con El Gato No Volvió, es algo más que un escritor de relatos atrapantes heterogéneos, eclécticos y profundos. Es una disposición de ser, mirar y transmitir el mundo.

martes, 8 de agosto de 2017

"Nunca habían estado ni la Policía Federal ni la Gendarmería dentro del Hospital Posadas, desde la Dictadura que no había fuerzas de seguridad"



¿Cuál es la situación que están atravesando en el Hospital Posadas?

Nosotros, los trabajadores, desde hace ya unos meses venimos sufriendo todo tipo de persecuciones dentro del Hospital, con las cámaras que se instalaron y la vigilancia constante de compañeros. A lo que se suma que hará cosa de un mes se intentó implementar un cambio de horario para los enfermeros del turno noche.

Los enfermeros del turno noche hacían diez horas noche por medio. Lo que hicieron es querer agregarles dos horas más a cada turno, lo cual está por fuera de la ley. Enfermería tiene determinada cantidad de horas y no puede trabajar más. Ya ni siquiera tendrían que trabajar diez. Quisieron imponerles el trabajo de doce horas, a lo cual la mayoría se negó. Y ahí empezó una serie de persecuciones a esos enfermeros que estaban rechazando el cambio de horario.

Anteriormente, después de los despidos del año pasado, habían hecho un cambio de horario similar con la gente de vigilancia, y en ese momento ellos no habían podido contrarrestarlo porque estaban con el miedo de los seiscientos cuarenta despidos y era “aceptás eso o te echamos”.

Los enfermeros, que no sólo tienen una historia, una tradición de lucha en el hospital, sino que también tienen consciencia de cuál es su función, su trabajo. Ellos por una cuestión de idoneidad en su trabajo no pueden trabajar más de las horas necesarias. Imaginate un enfermero que está atendiendo un paciente estando dormido, por ejemplo, o sin descansar el tiempo suficiente. Entonces, como ellos se negaron, se los empezó a perseguir, a controlar, a sancionar, hasta que llegó al despido de un enfermero que ni siquiera era de ese mismo turno pero sí se estaba solidarizando con ellos.

Por supuesto que Enfermería presentó recursos de amparo, además de hacer la pelea no sólo legal sino también con movilización, con asambleas, con algunas pequeñas medidas de fuerza en principio, y a eso se le fueron sumando otros hechos que se dieron en el Hospital. Ustedes habrán tenido noticias de que hace, más o menos, quince o veinte días, hubo una especie de militarización del Hospital, habían llenado todo el predio de gendarmería y de policía federal. Esto nosotros lo denunciamos, principalmente, por las redes sociales, y a los organismos de Derechos Humanos.

¿Cuál fue la excusa oficial para la militarización del predio?

Nunca habían estado ni la Policía Federal ni la Gendarmería dentro del Hospital, desde la dictadura que no había fuerzas de seguridad. En principio, las trajeron por una cuestión, y lo voy a decir entre comillas, de “seguridad para los trabajadores y los pacientes”, y quedó demostrado que era totalmente falsa esa postura, porque no sólo siguieron robando. Hubo casos de robos dentro del Hospital, hubo un incendio de tres coches. En cuanto a seguridad, no resolvieron nada, y sí los usaron para perseguir trabajadores. Incluso, sé de gendarmes que no dejaban a las enfermeras salir a comprarse comida, no las dejaban salir de su lugar de trabajo. Que te controlen en tu trabajo, sea un gendarme, es casi inédito.

El disciplinamiento de que una persona propia del Hospital no te permita moverte es grave, pero que ya una fuerza de seguridad lo haga ya es peligroso.

Claro, es peligrosísimo. A raíz de eso, cada vez se fue intensificando más también la protesta de los trabajadores. Ahora cuando se dio el aumento a los estatales, ése que se dio de un 20% en tres cuotas, a los que tenemos contrato Posadas no se nos pagó la cuota que nos correspondía, aduciendo que nuestro contrato no existe más, que si queremos tenemos que confirmar otro contrato más precarizador, o si no irnos. Incluso con amenazas de despido, de persecución.

El clima que se vive en el Hospital es que están queriendo meter miedo, todo el tiempo hablando de despidos, de listas de despidos, de mil, de seiscientos, de doscientos y así, hacen correr rumores, y es dar mucha inseguridad, digamos, en ese sentido hasta jurídico, te diría.

Estos despidos con los que vos mencionás que se amenaza, ¿tendrían que ver con una cuestión de ajuste o con una medida claramente disciplinadora de tomar gente nueva que sea ajena a toda la lucha que se viene dando en el Hospital?

Por un lado, necesitan recortar gastos porque ellos aclaran que hay cosas que son recontra justas que se reclamen, que se tienen que pagar pero que no hay plata para pagarlas. Por un lado está el recorte a como dé lugar. Van a tratar de achicar presupuesto tercerizando servicios, creo yo, o cerrando otros. Y, por el otro lado, principalmente es disciplinar a todos los que quedan. Despiden una tanda y, los que quedan, siguen perdiendo condiciones laborales. Esto no va a terminar en las doce horas de enfermería de noche. Después van a ser doce horas para enfermería de día, y después van a ser no sé cuántas horas para el resto de los servicios. Y al que no le gusta, se va. Te lo dicen así. Y si no, los echan, directamente.

Tras la jornada del 27 de Julio ¿recibieron respuesta de algún tipo?

No, no recibimos una respuesta explícita. Sí es cierto que estaban bastante preocupados. No se esperaban que fuera a ser toda una movilización importante. No sólo había muchísimos trabajadores del Hospital, de diferentes turnos, de diferentes sectores, sino que también vinieron de otros lados a apoyar esta lucha. Vinieron del Hospital Garrahan, del Ramos Mejía, vinieron trabajadores despedidos de PepsiCo, de organizaciones vino la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina), la CICOP (Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires), la FESPROSA (Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina), el movimiento Barrios de Pie... Vinieron muchas organizaciones. La comunidad, los pacientes se solidarizaron, y en la movilización a Ramos tuvimos la adhesión del barrio, de toda la comunidad. Eso es contra lo que estamos peleando cada día, y estamos teniendo respuesta en el resto de la gente, y eso es lo que ellos no quieren. Pretenden aislarnos, hacernos quedar como vagos, que no queremos trabajar, cuando en realidad estamos peleando por nuestra fuente de trabajo y la salud pública. 

¿Cómo es la situación del resto de los hospitales de la Provincia de Buenos Aires? ¿Qué es lo que se sabe al respecto?

Nuestra situación es muy particular porque somos el único hospital nacional de semejante tamaño. Tenemos cinco mil trabajadores y atendemos a más de cinco mil pacientes por día. Tenemos todas las especialidades y eso no pasa en ninguna otra parte del país. Dependemos de Nación, pero en el resto de los hospitales de Provincia, la situación es, por lo menos, similar. Tienen mucha falta de insumos, hay falta de medicamentos, no se están entregando medicamentos básicos como los oncológicos, y la insulina a los diabéticos. Cosas muy básicas que no están habiendo. No hay vacunas, se están suspendiendo cirugías por falta de insumos. La situación es de muchísima precariedad. La verdad es que, ya de por sí, nuestro Hospital siempre fue un hospital de referencia, donde lo que no se podía solucionar en otro lado se solucionaba en el Posadas. La gente lo sabe, la comunidad lo sabe. Pero lamentablemente vienen para destrozar todo, desde los hospitales provinciales hasta nuestro Hospital.

Por suerte la gente se solidariza, porque estamos hablando de un hospital muy conocido a nivel zonal, a nivel regional y a nivel nacional. Estamos hablando del Posadas, pero en otros establecimientos de salud debe estar ocurriendo lo mismo, en distinta medida, en forma gradual. Hay una cuestión de planificación, de desarmar, de desarticular desde lo que sería incluso lo sindical, lo gremial. Esto de estar despidiendo gente debilita la fuerza desde el punto de vista sindical y gremial, y de los derechos laborales adquiridos. Además de los derechos del trabajador, en los derechos de los pacientes a una salud digna, a una atención, en el Estado que tiene que estar como garante frente a una necesidad básica como es la del acceso a la salud.

Te digo que ellos hablan de una salud al estilo de Chile, donde la salud está totalmente privatizada. Nosotros creemos que la idea que tienen de lo que quieren hacer con el Posadas es, primero, reducir personal para después, como no van a dar abasto a las prestaciones, tercerizarlas, o sea, privatizarlas.

Está bueno pensar este punto de la tercerización con otras cosas que están sucediendo a lo largo y a lo ancho del país como, por ejemplo, el tema de las trabajadoras de limpieza de la Universidad de Comahue, que son despedidas bajo el propósito de tercerizar. En todos los espacios está sucediendo lo mismo.

En el Hospital, Limpieza hace muchísimos años era privada, con grandes negociados, y los trabajadores de limpieza cobraban muy poco. Muchas veces no les pagaban el sueldo, directamente, ni el aguinaldo. Después de una pelea muy grande, en el 2005 se logró incorporar esos compañeros al Hospital, que sean trabajadores del Hospital, que se les pueda dar la formación necesaria para hacer la limpieza en un hospital que no es cualquier lugar como por ejemplo  quienes limpian quirófanos ol os que limpian en los laboratorios, de alta complejidad. Es un trabajo que tiene que ser muy específico. Finalmente, después de los despidos del año pasado, metieron la empresa privada del hermano de Darío Silva, dirigente de ATE Morón, de los dirigentes de UPCN, que estaban arreglados con la dirección de alguna manera, para permitir que entre la empresa privada de limpieza. También estaba la amenaza sobre otros servicios; hasta ahora pudimos frenar el resto de los servicios, de los sectores. Están con toda la idea de buscarle la vuelta a ver cómo pueden hacer para tercerizar vigilancia, alimentación. Y van a ir tercerizando así incluso los servicios de diagnóstico y tratamiento.

Es importante pensar que, tal vez, para una persona ajena que piensa cuál es la diferencia entre algo tercerizado y algo que es propio del Hospital tiene que ver, con una herramienta de lucha y de desarticular los espacios de unión dentro de las diferentes instituciones. Porque no es lo mismo, frente a diferentes espacios tercerizados por diferentes empresas, no hay un marco común legal, no hay un marco hasta a veces sindical. Se desarticula completamente todo. Como decíamos al principio, hay un efecto disciplinador detrás de una tercerización.

Claro, es como una prueba piloto que están haciendo en el Hospital, y a su vez es disciplinador, porque es un hospital que tiene una tradición de lucha histórica, de años de lucha, desde que se creó el Hospital. Quisieron desguazar todo eso. Pero además, lo que hay que explicarle a la comunidad es que a lo que ellos apuntan es a arancelar la atención en el hospital público. Que ya no va a ser más público y gratuito sino que va a haber que pagar un bono o tener un certificado de pobreza, o tener obra social. Y si no, no te vas a poder atender, como pasa en Estados Unidos, en Chile y en otros países.

Karina, ¿próximas medidas de lucha, o reuniones, o alguna cuestión importante para informar?

Nosotros estamos tratando por todos los medios de no salir todavía con un paro, por ejemplo, porque sabemos que los pacientes son quienes más sufren este tipo de medidas de fuerza. Lo que pasa es que cuando vos empezás a hacer, a reclamar, y no te escuchan, no te escuchan, cada vez tenés que ir aumentando, aunque no quieras, para que se pueda visibilizar el conflicto y te reciban, por lo menos. Ni siquiera, hasta ahora, hubo alguien que nos reciba. Los directivos están cerradísimos. Ellos vienen a cumplir una función y no les importa nada. Y después de eso, se van a ir, y vendrán otros, y así cada gestión que se viene. Nosotros estamos más precarizados, perdiendo derechos, y también los pacientes van perdiendo derechos y atención digna.

¿Nos querés recordar la página de Facebook para la gente que quiere estar al tanto?

Sí. Nos pueden seguir por “Hospital Posadas, la lucha continúa”. Es nuestra página de Facebook. Nosotros ahí vamos subiendo todo lo que se va dando, la agenda de la semana, las asambleas, las movilizaciones que hacemos, fotos... Y también pueden mandarnos mensajes. La verdad es que necesitamos de toda la comunidad. Me pasa de hablar con muchísima gente que no trabaja en el Hospital y te dicen “mi vida también pasa por el Hospital, porque yo siempre me atendí ahí”, o “mi hijo nació ahí”, o “yo nací ahí”. Hay muchísimas de esas historias. Lo que pedimos es la solidaridad de los pacientes, de la comunidad. Les agradezco a los medios de comunicación que son, quizás, alternativos o no tan masivos, porque son los que nos están ayudando a difundir y a romper este cerco mediático porque, además, estamos contra una campaña mediática que es la de desprestigio de los trabajadores del Hospital.

Entrevista realizada el 27/07/2017 por Paula Daporta y Pablo Núñez
para el programa radial “Lo Menos Pensado”.
Jueves de 21 a 23 hs por www.radiobarbarie.com.ar